El ENACOM solamente atenderá en Buenos Aires

Por disposición del actual gobierno, el ENACOM solamente atenderá en Buenos Aires, en función del “desguace” de las sucursales que tenía en todo el país. El ex vicepresidente de la entidad, Gustavo López, criticó la decisión y dijo que se pretende que el Estado “no pueda intervenir en ninguna regulación”. Para el referente del kirchnerismo, Milei “vino a destruir”. Lo calificó como un “perverso” que “goza con el despido de gente”. Cuestionó la falta de solidaridad de los sindicatos para resistir en conjunto, y aseguró que estas medidas son “una venganza”. Además, llamó a la unidad de todos los sectores para resistir y rechazar el DNU.

Río Grande.- El ex vicepresidente de ENACOM y presidente de FORJA, Gustavo López, informó por FM del Pueblo que a partir de esta gestión la entidad atenderá solamente en Buenos Aires, en función del “desguace” de las sucursales que tenía en todo el país.

“Yo renuncié el 10 de diciembre y ahora hay una intervención en el ENACOM –Ente Nacional de Comunicaciones- en la gestión de Milei, que está destruyendo al ENACOM, echando empleados, cerrando delegaciones, como en otras áreas del Estado. Es la destrucción del Estado para que no pueda intervenir en ninguna regulación”, dijo.

“Yo fui parte de dos gobiernos absolutamente democráticos, elegidos por voluntad popular, que en entre otras cosas generó mucho empleo. Con errores y aciertos, siempre pensamos en la gente. Hubo muchos aciertos y hubo errores, si no, la gente nos hubiera vuelto a votar”, reconoció.

Respecto de la gestión de Milei, opinó que “esta persona vino a destruir, Es un perverso en términos personales, goza con el despido masivo de gente. Esa gente no va a conseguir trabajo porque no hay trabajo en el sector privado y el sector privado está muy comprometido. Además se enorgullece de cerrar la obra pública y hay que estar muy demente para no hacer obra pública”, criticó.

“La obra pública no la hace el sector privado, porque solamente tiene fines de lucro. Si hay que asfaltar algo que económicamente no es rentable, para eso está el Estado, para generar el bienestar general y está en nuestra Constitución. Si destruye al Estado, no va a haber bienestar general y los privados no van a construir porque buscan la ganancia”, advirtió.

“Lo que están haciendo con estos despidos de 15 mil empleados públicos es que el ENACOM cierre en todas las delegaciones. Ushuaia y Río Grande se quedan sin delegación, pero también esto ocurre en las 23 provincias, porque solamente se va a atender en Buenos Aires. Si el ciudadano no pudo resolver un trámite a distancia, tiene que viajar a Buenos Aires”, aseguró.

“Además se acabaron las capacitaciones para locutores, para operadores, para productores. Si quieren una capacitación la van a tener que pagar afuera o tendrán que ir a Buenos Aires. Están desguazando absolutamente todo y obviamente el control, que es obligatorio por ley”, sostuvo.

“Estamos frente a un gobierno que hace todo esto y ante una sociedad que todavía se mantiene pasiva, porque cree que en algún momento esto va a mejorar. Cuando se den cuenta de que también les toca a ellos va a ser tarde”, manifestó el dirigente.

 

Sindicatos sin reacción

 

También fue crítico de la falta de unidad de los sindicatos. “Creo que los sindicatos están equivocando el camino, porque no están frente a una persona dispuesta a negociar con cierta razonabilidad. Si alguien quiere racionalizar el Estado y hacerlo más eficiente, se sienta, discute, se revé la funcionalidad organismo por organismo, participan los distintos sectores gremiales, se reubica a la gente, se establecen metas de eficiencia, se controla y, en todo caso, después se ve si sobra o no sobra gente. Si a la gente que sobra no se la puede reasignar, se la despide. Pero acá primero se despide con la excusa de que el Estado funciona mal. Se despide a mansalva a cualquiera y van a desguazar todo. No se va a poder hacer un solo trámite”, enfatizó.

“Si yo fuera dirigente sindical plantearía una solidaridad de todos los gremios, porque primero echaron 15 mil, después van a echar otros 15 mil y así sucesivamente. Cuando nos queramos acordar, ya va a ser tarde. Si se plantara todo el sector público, son la solidaridad del resto y dijera que no trabajan más, es decir que no se junta la basura, no se entierra a los muertos hasta sentarse a negociar razonablemente con alguien, esto podría ser racional y eficiente, y no una venganza”, calificó de las medidas de Milei.

“El objetivo del gobierno de Milei es dolarizar. Para eso necesita licuar salarios, es decir que el Estado pague menos salarios, menos jubilaciones y sólo con el cambio de la movilidad jubilatoria se caen 38 puntos reales, un 40% menos van a pasar a cobrar los jubilados. A eso hay que sumarle todo el sector público, que tiene despidos y licuación de salarios. Y después al sector privado, que cada vez va a tener menos posibilidades de pelear sus salarios, porque va a haber desocupación”, agregó.

“Todo eso es para atesorar dólares, para que la gente venda sus dólares, y de esa manera poder dolarizar; pero el costo social de la dolarización y el costo económico e industrial van a ser brutales. No vamos a ser competitivos, no le vamos a poder vender nada a nadie. Se va a producir un escenario similar a lo que fue la segunda parte de los ’90, con un agravante, que arrancamos con un 40% de pobreza”, planteó.

“Si no nos damos cuenta de que, si esto no se frena, el tipo no se va a frenar, no habremos entendido nada. Yo creo que hay algunos puntos para resaltar, la marcha del 24 me parece que fue muy importante, porque estuvimos presentes sectores políticos que pensamos diferente, unidos por la democracia y la defensa de los derechos humanos. Yo celebro que haya estado Lousteau en la marcha, yo estuve con Ricardo Alfonsín en la marcha. También celebro que podamos encontrar puntos en común con la derogación del DNU, que es absolutamente inconstitucional y perjudicial”, dijo.

“Frente a alguien que no tiene corazón, que goza con la perversidad, que además llega a un industricidio y a una desocupación brutal como nunca vimos y a una pérdida del salario como no conoció la Argentina en los últimos 40 años, tenemos que juntarnos los que estamos en contra de él y podemos proponer reformas para que a la sociedad le vaya mejor, sin importar el partido político ni la historia. Nos tenemos que unir en defensa de la democracia, de las instituciones, de los derechos humanos, pero también en defensa de las jubilaciones, del trabajo y en defensa del Estado. Es claro que hay que hacerlo más eficiente pero estamos en medio de esa puja, con novedades muy tristes porque hay miles de trabajadores que están esperando si le llega el mail, si van a tener trabajo o no van a tener con qué darle de comer a sus hijos”, lamentó.

 

Autocrítica kirchnerista

 

Como referente de FORJA, consideró que “el peronismo y el campo nacional y popular en general, tenemos que hacer una autocrítica, porque sólo se explica el triunfo de Milei por el fracaso de la política tradicional. Primero estuvo el macrismo, después nosotros, en el macrismo se perdieron 20 puntos del poder adquisitivo del salario y en el gobierno de Alberto se perdieron 8 puntos. Son 28 puntos, pero con Milei llevamos 40 en apenas 100 días, por la magnitud de este ajuste brutal”, comparó.

“Yo creo que lo peor que se puede hacer en este momento es entrar en disputas internas. Una cosa es hacer una autocrítica que le cabe a todos, y nosotros tenemos que revisar lo que hicimos porque la sociedad nos castigó, pero lo que no se puede hacer es empezar a pegarse unos con otros porque el enemigo está en otro lado. Yo lo respeto a Moreno como militante político, pero creo que ese método nos lleva a la destrucción. Si hay una figura que puede ser emergente en el campo popular es Kicillof, y Moreno tiene una pelea con Kicillof porque no le gustó que fuera ministro y lo denosta permanentemente. Eso no nos hace bien. Una cosa es hacer análisis de qué pasó y qué tenemos que cambiar. Ahora tenemos que buscar una estrategia para resistir estos cambios que, una vez producidos, no tienen vuelta atrás. Esa estrategia tiene que ser con otros partidos y con otros sectores con los que podemos tener puntos de coincidencia para oponernos al DNU y después construir una nueva fórmula jubilatoria, ver cómo recuperamos salarios, cosas muy puntuales, hasta que podamos recomponer las fuerzas políticas. Si nos vamos a echar culpas con nombre y apellido porque estamos disputando una interna, no entendimos nada. A mí no me molesta hacer acuerdos puntuales para que frenen esto. Ahora, una cosa es hacer acuerdos puntuales y otra es hacer acuerdos estratégicos para destruir a otro del propio espacio. Ese es el error”, concluyó.

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